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Este folleto es una síntesis de la investigación sobre la enseñanza de las ciencias sociales que ha demostrado tener un efecto positivo en una gama de resultados cognitivos, de habilidades, participativos y afectivos deseables para los estudiantes. La educación en las ciencias sociales juega un papel importante en el desarrollo del sentido de identidad de los estudiantes e influye en las formas en que ellos comprenden, participan y contribuyen a las comunidades locales, nacionales y globales.

Los doce principios de pedagogía efectiva destacados en este folleto se organizan alrededor de cinco conclusiones principales de la evidencia acerca de la enseñanza efectiva en las ciencias sociales (incluyendo estudios sociales, historia, geografía, economía, estudios clásicos y otras ciencias sociales). Los primeros cuatro hallazgos son que la alineación, la conexión, la comunidad y el interés ofrecen amplias explicaciones de cómo la enseñanza puede apoyar el logro de resultados valiosos para los estudiantes. Si bien estos hallazgos están asociados con los principios de la enseñanza efectiva en general, su utilidad particular surge de su origen en artículos de origen extraídos de las ciencias sociales. El conocimiento del contenido específico de las ciencias sociales por los docentes es fundamental para el éxito, pero el enfoque de este resumen está en el “cómo” de la enseñanza eficaz en todas las ciencias sociales.

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Serie prácticas educativas/23. Pedagogía efectiva en ciencias sociales/Identificar conocimientos previosSerie prácticas educativas/23. Pedagogía efectiva en ciencias sociales/Alinear la enseñanza con los resultados deseadosSerie prácticas educativas/23. Pedagogía efectiva en ciencias sociales/Proporcionar oportunidades para revisar el aprendizajeSerie prácticas educativas/23. Pedagogía efectiva en ciencias sociales/Usar contenido relevanteSerie prácticas educativas/23. Pedagogía efectiva en ciencias sociales/Asegurar contenido inclusivoSerie prácticas educativas/23. Pedagogía efectiva en ciencias sociales/Establecer relaciones productivas de aprendizajeSerie prácticas educativas/23. Pedagogía efectiva en ciencias sociales/Promover el diálogoSerie prácticas educativas/23. Pedagogía efectiva en ciencias sociales/Compartir el poder con los estudiantesSerie prácticas educativas/23. Pedagogía efectiva en ciencias sociales/Maximizar el interés del estudianteSerie prácticas educativas/23. Pedagogía efectiva en ciencias sociales/Satisfacer diversas necesidades de motivaciónSerie prácticas educativas/23. Pedagogía efectiva en ciencias sociales/Utilizar una variedad de actividadesSerie prácticas educativas/23. Pedagogía efectiva en ciencias sociales/Enseñanza como investigaciónNavegación de Pedagogía efectiva en ciencias sociales

El quinto hallazgo –la enseñanza como investigación– se refiere a un modelo que puede ayudar a los docentes a aplicar estrategias basadas en la investigación, de manera que responden a las necesidades de sus propios y diversos grupos de estudiantes. El modelo también es importante porque puede mitigar el riesgo de que (como se ha comprobado) las prácticas de enseñanza puedan tener efectos negativos no deseados sobre los estudiantes.

Este folleto es principalmente para aquellos que están involucrados en la enseñanza y el aprendizaje en las ciencias sociales, pero también debiera ser útil para cualquier persona que esté interesada en ayudar a los estudiantes a aprender. Para aquellos que quieren más, la síntesis de la mejor evidencia en la que se basa ofrece ejemplos, viñetas y casos de enseñanza eficaz que llevan los principios a la vida en las asignaturas de ciencias sociales. Estos han sido tomados de numerosos países diferentes y se refieren a una amplia gama de resultados:

  • Una comprensión de conceptos o ideas importantes de las ciencias sociales.
  • Una conciencia y una comprensión de la identidad personal y su naturaleza de múltiples niveles.
  • El uso hábil de los métodos y técnicas necesarias para el desarrollo y la expresión de una comprensión de las ciencias sociales.
  • La capacidad para participar, interactuar, dialogar y contribuir.
  • La disposición a aprender y una respuesta emocional al aprendizaje.
  • La capacidad de explorar y analizar sus propios valores y los de otras personas.
  • El compromiso con valores como la justicia social y la equidad.

Lecturas sugeridas[editar | editar código]

  1. Aitken, G.; Sinnema, C. (2008). Effective pedagogy in social sciences/tikanga â iwi: Best evidence synthesis iteration. Wellington: Ministry of Education. [www.educationcounts.govt.nz/goto/BES]
  2. Brophy, J. (2001). Subject-specific instructional methods and activities. In: J. Brophy, (Ed.) Advances in research on teaching, vol. 8. New York, NY: Elsevier.

Término utilizado, a menudo, como un saber hacer. Se suele aceptar que, por orden creciente, en primer lugar estaría la habilidad, en segundo lugar la capacidad, y la competencia se situaría a un nivel superior e integrador. Capacidad es, en principio, la aptitud para hacer algo. Todo un conjunto de verbos en infinitivo expresan capacidades (analizar, comparar, clasificar, etc.), que se manifiestan a través de determinados contenidos (analizar algo, comparar cosas, clasificar objetos, etc.). Por eso son, en gran medida, transversales, susceptibles de ser empleadas con distintos contenidos. Una competencia moviliza diferentes capacidades y diferentes contenidos en una situación. La competencia es una capacidad compleja, distinta de un saber rutinario o de mera aplicación.

Dar el apoyo necesario para que una persona o personas con menos oportunidades puedan estar a la par con los demás. Un sistema educativo es equitativo cuando trata a todos los alumnos como iguales, favoreciendo especialmente a los más desfavorecidos, como defiende Rawls, en una redistribución proporcional a las necesidades. Todos los alumnos deben tener garantizado el “currículum básico” indispensable al término de la escolaridad obligatoria, es decir, aquel conjunto de saberes y competencias que posibilitan la participación activa en la vida.